Ruta Cerdillo – Colmenar – Molino de Botero

Camino tradicional de escasa dificultad, apto para familias, con carteles interpretativos. En su parte final podemos ver un antiguo colmenar y acabar visitando un molino restaurado en el que tomarnos un sabroso y merecido almuerzo.

DISTANCIA:

4,5 kilómetros (ida y vuelta)

TIEMPO:

1 hora y media

DIFICULTAD:

baja

ÉPOCA RECOMENDADA: evitar épocas de muchas lluvias porque hay varios cursos de agua y el terreno puede tener barro.

molino de botero

La ruta comienza en el pueblo de Cerdillo. Justo antes de la empinada cuesta que forma el pueblo, se desvía un sendero hacia la derecha. El camino es muy fácil y ancho, sin mucha pendiente y sombra durante casi todo el trayecto.

El entorno del pueblo tiene tierras de labranza por lo que puede haber pequeños cursos de agua para el riego que sortearemos sin mayor dificultad. Es posible también que nos encontremos con vacas, caballos o el rebajo de ovejas. Es conveniente evitar tocar al ganado y si está el perro pastor, está trabajando y nos advertirá con algún ladrido, pasar a una distancia prudencial para no molestarle.

Seguimos el sendero, que transcurre entre bosques de roble. No hay pérdida posible ya que está señalizado perfectamente. Podemos aprovechar para observar con los más pequeños las muestras de flora y los paneles informativos que hay a lo largo de todo el recorrido. En primavera es posible que veamos algunos reptiles tomando el sol en las rocas o incluso algún corzo.

Hacia la mitad del sendero hay un desvío. Un banco a la sombra nos invita a tomar un pequeño descanso. Hacia la derecha bajaremos directos al Molino de Botero. Si tomamos el camino de la izquierda, pasaremos por una zona de pradera que en pocos pasos nos lleva hasta el Colmenar de Cerdillo. Esta estructura circular está situada en la pendiente de una pequeña colina. En tiempos albergó colmenas de los apicultores del pueblo que se defendían así de las inclemencias del tiempo y ataque de los osos (hasta principios del siglo XX). Podremos leer la historia del colmenar con detalle en el panel situado a su lado. Si seguimos el sendero llegaremos por otro camino tradicional hasta el pueblo de San Ciprián.

Si volvemos sobre nuestros pasos hasta el desvío, y tras cruzar 2 cursos de agua de riego, llegaremos hasta el río Trefacio. Para cruzarlo tendremos que subir un puente que el agua se ha llevado en más de una ocasión y ahora mismo no tiene barandilla. Debemos extremar la precaución con los niños en este punto.

El Molino de Botero tiene 200 años de antigüedad. Está restaurado conservando la arquitectura original y convertido en un pequeño mesón. Dentro se pueden ver dentro sus mecanismos y entre las compuertas ver pasar el agua por unas cristaleras hacia los rodesnos.

El camino continúa hacia el pueblo de San Justo, subiendo las «Lladeiras», pero nosotros desandaremos nuestros pasos hasta volver a Cerdillo. Si aún tenemos fuerzas, podemos subir por su calle principal hasta el horno y observar diversas muestras de arquitectura tradicional muy bien conservadas por los vecinos del pueblo.