La ruta a la Cascada de Sotillo es una de las rutas más famosas por la espectacular caída de agua de unos 20 metros de altura. Una marcha circular de 7 km, marcada por balizas de color marrón, adecuada para realizar en familia aunque tiene cuestas pronunciadas y un descenso un tanto abrupto.

DISTANCIA:

7 kilómetros

TIEMPO:

3 horas aprox.

DESNIVEL:

400 metros

DIFICULTAD:

Baja

ÉPOCA RECOMENDADA: Cualquier estación. En verano tenemos que tener en cuenta que el caudal de los ríos es más bajo. En primavera las cascadas están en todo su esplendor y en otoño podremos observar mejor el paisaje. En invierno podemos encontrar hielo en las zona más altas pero a cambio tendremos una imagen preciosa de las cascadas heladas.

ruta de la cascada de sotillo
cascada de sotillo_balizas marrones

La ruta a las Cascadas de Sotillo es una de las más recorridas debido a la espectacularidad de sus saltos. El bosque que nos acompaña durante todo el trayecto hace que sea muy agradable incluso en días de mucho calor. Se trata de una senda circular que nos lleva hasta las cascadas y, si queremos, un tramo adicional hasta la laguna de Sotillo (unas dos horas más de recorrido). El camino se encuentra perfectamente señalizado con balizas de color marrón que tienen el número y nombre de la ruta.

Para llegar a Sotillo de Sanabria cogeremos la carretera que parte desde El Puente. Al llegar el pueblo estacionaremos el coche y buscaremos la iglesia, junto a la plaza, el inicio de la ruta. Descenderemos por las calles del pueblo hasta el cauce del río, donde está habilitada una agradable zona de merendero con mesas, bancos y una fuente. Cruzando el puente de madera veremos los carteles indicativos, cogeremos el sendero que nos indican las balizas y que nos llevará hasta las cascadas.

Ascenderemos entre muros de piedra de los antiguos cultivos del pueblo y rodeados de un bello bosque de robles, avellanos, castaños, nogales y acebos. El firme de esta senda es empedrado, bastante irregular y con agua en muchos tramos, por lo que es recomendable llevar buen calzado. Es frecuente encontrar huellas de corzo o de jabalí. Después de una hora aproximadamente (algo más si vamos con niños) continua aunque cómoda ascensión, llegamos a un cruce. Si seguimos de frente llegaremos a las cascadas, si torcemos a la izquierda cogeremos el sendero que nos lleva hasta la laguna, pasando por la parte superior de los saltos.

Tras un breve descenso comenzaremos a oir el agua y podremos observar los más de 100 metros de caída del arroyo del Pingón sobre el río Truchas desde un pequeño mirador. Las piedras que rodean la cascada son perfectas para hacer un pequeño descanso antes de descender aunque si hay muchos visitantes el lugar es pequeño y puede ser mejor esperar a llegar a un punto más bajo. El descenso es rápido, siguiendo el cauce del río, y el sendero se convierte en un roquedo con escalones naturales. Este punto es el más difícil si llevamos niños porque se pueden resbalar.

A partir de aquí el camino es suave y muy agradable. Al llegar al río Truchas cruzamos por un puente de madera , en el ensanchamiento del valle. La senda transcurre paralela al río, sin apenas desniveles. Observaremos los grandes bloques de piedra que lo rodean, restos de la morrena glacial. Casi al llegar al pueblo el camino asciende un poco, ensanchándose hasta coger la medida de los antiguos carros y rodeado de nuevo de un bosque de robles que nos acompañarán hasta el pueblo.

cascada de sotillo_salto de agua
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