La comarca de Sanabria tiene una indudable identidad cultural, derivada de su situación en la confluencia entre León, Zamora, Orense y la región portuguesa de “Tras os Montes”. Dado su aislamiento geográfico, se han mantenido muchas tradiciones seculares. Canciones, danzas, costumbres e historias han ido pasando de padres a hijos.

Sanabria también tiene un mapa lingüístico propio que se va olvidando por la pérdida de oficios, costumbres y la emigración. El etnógrafo y lingüista alemán Fritz Krüguer recorrió la comarca en los años 20 y fruto de su viaje escribió el libro “El dialecto de San Ciprián de Sanabria. Monografía leonesa”. Otro de los aspectos de la cultura sanabresa que no ha sobrevivido es la vestimenta tradicional. Actualmente sólo en las fiestas populares y en los atuendos oscuros de los más ancianos recordamos los trajes que antaño vestían mayores, jóvenes y niños.

Multitud de fiestas y romerías, algunas de ellas de origen prerromano y llenas de color y simbolismo, se suceden a lo largo del año. No puede faltar en ellas el sonido de la gaita de fole y el tamboril, las alboradas en la madrugada o las leyendas al calor de la lumbre. Entre sus romerías, de gran fervor religioso, destacan la de La Alcobilla (San Justo de Sanabria) o la de Los Remedios (Otero de Sanabria). Durante los meses de julio y agosto se suceden los festejos, dedicados al patrón de cada pueblo, con orquestas y juegos tradicionales en su mayoría. Al terminar el verano llega la fiesta de La Virgen de las Victorias, en Puebla de Sanabria, donde la pólvora y los toros de fuego son protagonistas.