Me contó mi abuela que un hombre del pueblo que tenía algún tipo de problema psicológico, al que todos llamaban por apodo “bigotes”, pasaba hambre por no trabajar la tierra ni cuidar bien a los animales, siendo de los más pobres del lugar, y como digo pasaba grandes carencias en cuanto al alimento básico. Era vecino del Barrio Cima y un día, entrada la mañana cuando la gente andaba toda en el campo (probablemente en época de siega), escuchó cacarear a una gallina cuando acaba de poner un huevo. Movido por el estómago entró en el corral ajeno, puesto que la gallina era de un vecino, y encontró rápido un ñal (nido) con un huevo, el cual cascó directamente a la boca. Resulta que no era el huevo recién puesto y éste tenía un pollo bien formado, el cual al caer por la garganta soltó un claro “-pío”. Bigotes entonces tragó para adentro y dijo “-tarde piaches”.

Con este breve cuento me explicaba el significado de la coletilla que siempre me decían en casa si andaba tarde a algo; que se acabó la ensalada y no la has probado: tarde piaches; que tus amigos ya se fueron a jugar y tú aún no comiste: tarde piaches; que tu padre ya salió con la pareja y la carreta hace rato y no quieres ir andando: tarde piaches. Y por supuesto me aseguraba que la historia era así.

La realidad es que es una frase popular de todo el noroeste de la Península Ibérica, que en sólo dos palabras resume una auténtica fábula a modo de mini refrán: “-llegaste tarde”, “-tardaste demasiado”, “el que anda tarde ni oye misa ni come carne”, “tarde piaste”.

Pero oh sorpresa, podemos ver en el diccionario de la RAE:

El mismo significado, el mismo cuento con otro protagonista. Casi todos los cuentos que nuestros mayores nos pueden contar en Sanabria se adaptan a un conocido, a un lugar cercano, a que la historia es real y completamente verídica con testigos. Seguro que por Galicia, León y Zamora podremos escuchar como explicación muchas historias similares con otros protagonistas que eran vecinos de diferentes pueblos. Redundancia de la asimilación de leyendas y su adscripción a lugares conocidos, como las huellas del caballo de Santiago, la cueva de la mora, el lagarto dorado debajo de una roca, etc…

Pero, ¿tan importante es la frase para estar en el diccionario de la RAE? Pues esto tiene también su explicación. Fuera del noroeste peninsular, como digo, apenas se conoce y desde luego no se utiliza. Ni siquiera la mayoría de los sanabreses saben ya su significado como he podido comprobar este mismo verano, ya que yo lucía algunos días una camiseta con el referido “tarde piaches”. Pero es que en el capítulo LIII de la segunda parte de El Quixote utiliza Sancho Panza la frase hacia el caballero:

Tarde piaches en el Quijote.

Al ser una obra de referencia universal, el tarde piaches se ha colado en el mismísimo diccionario. A pesar de no ser apenas utilizado. Pero es que esta referencia es un indicio más, quizás, de un origen de Miguel de Cervantes alejado de la historiografía oficial… ¿por qué no?

Para terminar, gracia me hizo el comentario de un mozo joven que al enterarse de que en Don Quijote de la Mancha se podía leer tal frase respondió: “-pues el Cervantes tuvo que pasar por Rábano a la fuerza, porque en mi pueblo lo dicen todos”.

Espero que esta pequeña referencia haya sido del agrado del lector, y que la próxima vez que vea a alguien demorarse pueda decirle “-TARDE PIACHES”, y si es necesario, explicarle su significado.