Si hace unos años te subías a un taxi en Madrid tenías un 60% de probabilidad de que el conductor fuera abulense, segoviano o zamorano. Y si era de Zamora, seguramente sanabrés. La vinculación del taxi con Sanabria viene de lejos, de principios del siglo pasado, y ha sido una parte muy importante en la historia de este colectivo.

Hoy repasamos la historia del taxi en homenaje a todos esos trabajadores incansables que día a día dedicaban la jornada a recorrer las calles de Madrid.

LOS COMIENZOS DEL SECTOR

El 29 de marzo de 1909, tan solo una década después de empezar a circular los coches en Madrid, empiezan a circular los primeros taxis. El hecho de que durante varios años costara el servicio una peseta hizo que popularmente se les llamara peseteros o pesetas.

Su uso se extendió rápidamente, de aquellos 10 primeros Landaulet se pasó a 2.500 taxis en los años 20. En aquellos años en Sanabria comenzaban los movimientos migratorios, tanto a América como a las grandes ciudades industrializadas, podemos encontrar los primeros testimonios de taxistas sanabreses: Vicente Vega, Isidro Chimeno, Rey García, Isidro González Chimeno o Emilio Saavedra (del texto «Taxista y sanabrés» de Manuel Mostaza Barrios, publicado en la Revista de las Fiestas de Santa Colomba 2016).

En febrero de 1932, y gracias al empuje de un grupo de taxistas zamoranos, se crea la primera mutua taxista de España: la Mutua Madrileña de Taxis (actual MMT seguros). Los primeros meses tuvo un crecimiento espectacular ante la falta de una sociedad que ofreciera el servicio y la finalidad de la nueva compañía. En 1934 se produce una ruptura en la junta directiva y los industriales, propietarios de varios coches, abandonan la entidad integrándose en La Mutua de Automóviles de Alquiler de Madrid (la futura Mutua Pelayo). Curiosamente, el primer presidente de ambas fue la misma persona, Victorio Sirera.

En 1935 se abre el taller mecánico de la Mutua, en la calle de Francisco Giner (actual paseo del General Martínez Campos). Y en 1936 se iniciaron los trámites para crear la 1ª cooperativa taxista, pero la guerra paralizó la idea hasta marzo de 1947.

Al estallar la guerra civil los taxis, unos 3.200, fueron incautados por los comités de intervención y control del bando republicano para el traslado de tropas al frente de Guadarrama, como coches oficiales y para evacuar la ciudad cuando el gobierno se trasladó a Valencia en 1937.

TRAS LA GUERRA CIVIL

Tras la guerra, poco a poco se fue recuperando el sector. El 15 de noviembre de 1939 se ordenaba la devolución de los taxis requisados. Tan menguado estaba el sector automovilístico que se comenzaron a utilizar pequeños DKW de dos plazas pese a sus incomodidades. Cualquier vehículo que ofreciera unas mínimas condiciones fue considerado, previa inspección técnica municipal, apto para el servicio. Cuentan las malas lenguas que algún sanabrés aprovechó la ocasión para presentar un coche sin motor y así conseguir una licencia. Al terminar el año ya circulaban cerca de mil autotaxis.

Los años 40 y 50 aumenta el número de personas que emigra a Madrid desde Sanabria y el taxi era una de las salidas, junto a la hostelería, que más éxito tenía. En 1947 el sector, ya casi recuperado, contaba con más de 3.700 automóviles. En marzo se inaugura la Cooperativa taxista, con sede en Luchana. De nuevo los sanabreses participaron activamente.

En la década de los 60, unos 6.000 los taxis circulaban por Madrid y el sector se estabilizó. El número de castellano leoneses dedicados al taxi subió como la espuma y casi la mitad eran zamoranos. Sanabria por aquel entonces era una tierra muy deprimida, dura, con pocas oportunidades. En el taxi se ganaba más dinero que en la construcción o la hostelería, tenías coche propio y libertad para volver al pueblo en época de cosecha o siega, cuando la familia te necesitaba.

Se produjo el efecto llamada, los vecinos del pueblo veían que te iba bien y se animaban a seguir tus pasos. El hecho de disponer de familiares y paisanos en el lugar de destino garantizaba la cobertura en caso de necesidad, el apoyo emocional y el acceso a un alojamiento. Muchos de los que llegaban se alojaban en pensiones o buscaban patrona, mujeres que alojaban en sus casas a gente de los pueblos a cambio de una mensualidad. Esta presencia masiva de sanabreses se vio reflejada también en la Mutua y la Cooperativa, con cargos importantes desde 1945: José González Chimeno, Ricardo Méndez, Emilio Saavedra Rabanillo, Ventura Vega, Manuel Mostaza Silván…

En 1963 se comienza a vender el célebre 1500, uno de los coches más vistos durante los veranos sanabreses durante esos años. No era común, como ahora, tener dos coches y era frecuente encontrarlos en los alrededores del lago o los lunes en El Puente.

Hasta junio de 1969 fue obligatorio el uso de uniforme, totalmente azul, sin importar las condiciones meteorológicas.  Ni siquiera el llamado «motín de las gorras«, en el verano de 1966, en el que como protesta por el calor los conductores las tiraron a la fuente de la Cibeles consiguió eliminarlo. Muchos la guardan aún como recuerdo.

En 1975 se produjo la última gran ampliación de licencias, pasando de 10.400 a 15.000. En esos años muchos paisanos, conductores, consiguieron la suya al cumplir con las características solicitadas. Un año más tarde se aprobó en referendum secreto la libranza de dos días a la semana.

En 1977 aparece la Federación Profesional del Taxi y en 1979 se crea la Asociación Gremial de Auto-Taxi de Madrid cuya presidencia fue ocupada durante 28 años por Eladio Núñez Prada, de San Justo de Sanabria.

Las últimas licencias se conceden el 29 de julio de 1980. 118 destinadas a los conductores asalariados con cinco años consecutivos de servicio. Pero sin duda lo más destacado en los años 80 fue el cambio de color de los coches, aprobado el 20 de agosto de 1980, de negro a blanco, manteniendo la línea roja.

En 1996 se han puesto en marcha varios proyectos e iniciativas y el sector ha seguido unido a nuestra comarca. Román Rodríguez Casas preside desde 2004 la compañía MMT seguros y la Hermandad Zamorana Socio-Cultural de Industriales, Autónomos, Profesionales del Taxi y otras Actividades. Francisco Fernández, de San Román, es secretario de la Asociación Gremial de Auto-Taxi de Madrid. La mayoría de esos taxistas que emigraron en los 50 y 60 ya se han jubilado pero los taxis han pasado a manos de miembros más jóvenes de la familia. Muchos participan en las cenas y actividades que organiza la Peña Zamorana del taxi de Madrid y como siempre han hecho, siguen promocionando Sanabria allá por donde van.

Bibliografía: