En la casa sanabresa el espacio se distribuye de acuerdo con las necesidades del ganado o las labores del campo, además de según los recursos económicos de los habitantes. Exteriormente algunas tienen un volumen regular, perfectamente definido, y otras resultan de unir construcciones antiguas que se van integrando a mediada que se necesitaban, formando estructuras de cierta complejidad.

La distribución del espacio interior en muy sencilla. En un primer momento el espacio no estaba dividido, siendo una única habitación toda la vivienda. Más tarde, en las casas de una sola planta, la distribución se realizaba con cañizo o simples tablones que separaban las estancias. La casa se dividía en cocina y una segunda habitación que hacía la labor de dormitorio. En las casas de dos plantas, la inferior era para el ganado y la superior para el hogar, aprovechando así el calor que desprendían.  Posteriormente aparece el corredor y la casa se divide en más estancias, cocina y dormitorios. En algunas casas el espacio entre el cielo raso y la cubierta se usa como desván.

La casa se complementa con otras construcciones, adosadas o muy cercanas a ella, como el “bodego” o bodega, la panera, los establos o los pajares. A estos espacios dedicaremos su propio espacio en otro post.

TIPOLOGÍAS

A principios del siglo pasado Fritz Krüguer, académico, fotógrafo y etnógrafo alemán, definió cuatro tipologías de vivienda en Sanabria:

  • Casa de planta baja: constaba de un solo espacio de forma rectangular, cuadrado o con uno de los testeros de forma semicircular. Las ventanas eran pequeñas y escasas, la mampostería ordinaria y la cubierta vegetal a dos aguas hecha con paja de centeno.
  • Casa de planta baja con distribución elemental: Suponía un nivel constructivo mayor ya que la cubierta ya era de pizarra y la estructura debía ser más fuerte.
  • Casa de dos plantas: con corredor o sin él pero aún algo simple. La planta baja se dedica a la “corte” (cuadra) y “cortello” (espacio para animales más pequeños), y la superior a la vivienda.
  • Casa de dos plantas más compleja: en estas viviendas los corredores se alargan, ocupando gran parte de la fachada, convirtiéndose en algunos casos en galerías acristaladas. Bajo ellos se abren portaladas, puertas de servicio para el ganado y otros espacios secundarios de la casa.

LAS PUERTAS Y VENTANAS

Cuanto más primitiva era la casa menor eran las dimensiones y tamaño de las ventanas, pudiendo encontrar simples respiraderos (“bufardas“), ventanas de piedra, con sillares tallados o incluso con marcos de madera elaborados.

Las puertas eran diferentes si eran de acceso directo desde la calle o de paso al corral, de mayor tamaño. Los dinteles (“trozas“) son en su mayoría de piedra y a veces están labrados. Era común que las puertas tuvieran un pequeño orificio en la parte inferior, la “gateira“.

LAS ESCALERAS

Cuando la casa se dividía en dos plantas se conectaban con escaleras de piedra, cuyos “pasales” o escalones eran grandes bloques en los primeros tramos y el resto de madera.

LOS CORREDORES

Situados en la fachada, y orientados al mediodía, eran construidos en madera. Pueden ser de diferentes tipos:

  • Abiertos: con balaustrada (al principio simples tablas planas y luego redondeadas con torneado).
  • Semiabiertos: con uno de los extremos cerrado con tablones formando un pequeño espacio complementario.
  • Cerrados: pasando a ser una prolongación de la vivienda.

Estos últimos evolucionaron hacia la galería, parte integrada ya en la casa, amplia, acristalada y generalmente decoradas con motivos geométricos o florales.

COCINAS, HORNOS Y CHIMENEAS

En la casa de un solo espacio estaba el “llar” donde se hacía el fuego, adosado a una pared o en el centro de la estancia. Por encima de éste se encuentra el “forno“, pero no todas las casas lo tenían, de ahí la existencia de los hornos comunales.

Las chimeneas aparecen con los techos de pizarra. Antes, con las cubiertas vegetales, se colocaba sobre el llar un cañizo para impedir que fuego alcanzara el “cuelmo“. La “chiminea” se construía con cuatro varas clavadas en dos marcos, uno arriba y otro abajo, revestida por los faldones de losa y rematada por la “trapiella” para evitar la entrada de la lluvia. El perfeccionamiento de la chimenea se consiguió con la “candonga“, una losa sobre la chimenea que se articulaba con unas cadenas desde la cocina, de forma que se podía variar la abertura según la dirección del viento.

¿ARQUITECTURA BIOCLIMÁTICA?

La arquitectura bioclimática es diseñar edificios aprovechando los recursos naturales disponibles: sol, lluvia, viento, vegetación… Se basa en los mismos principios que la tradicional, aspectos como la ubicación de los pueblos, orientación de las ventanas y el uso de materiales con propiedades térmicas, como la madera o el adobe. Cuando pensamos en ella nos imaginamos viviendas sofisticadas con diseños vanguardistas pero no es un concepto nuevo, nuestros abuelos ya construían viviendas sostenibles.

Bibliografía:

Arquitectura popular de Sanabria: asentamientos, morfología y tipologías rurales. Juan Manuel Báez Mezquita.

La casa popular sanabresa: formas y elementos decorativos. Joaquín Miguel Alonso González.

Fotografías: Adisac – La Voz.