Las Mascaradas de Invierno son celebraciones de origen prerromano que se celebraban en los llamados Doce Días Mágicos (de Navidad a Epifanía). Hoy nos centramos en una de las más populares en la comarca, la Visparra de Vigo de Sanabria.

Tradicionalmente se celebraba el 25 de diciembre, aunque se prolongaba al día 26 (San Esteban) la petición de aguinaldo y la merienda comunitaria. El segundo día de la celebración tenía el carácter ritual de de servir de lazo de unión entre los vecinos que debido a las inclemencias del tiempo podían pasar días sin verse. Tras varios años sin celebrarse, actualmente la Visparra sale el día 26 de diciembre en torno a las 4 de la tarde aunque en ocasiones puntuales puede verse en otras fechas.

Hay mascaradas demoniacas, propias de las comunidades pastoriles y zoomorfas, típicas del mundo agrario. En el caso de la de Vigo es mixta ya que las máscaras de animales salen acompañadas de las demoniacas. Los personajes habituales son:

  • Una o más Talanqueiras o Touros. Son los personajes principales. Su misión es asustar a los vecinos con sus acometidas. La “Talanqueira” consiste en un palo de madera, abierto en rombo en el centro y rematado en cuernos por la parte delantera y con rabo de toro o de vaca por detrás, cubierto por sábana de lino blanco, sobre el que se colocan los “mantiellos”, de color rojo para el Toro y amarillo o verde para la Vaquita. Se lleva de forma lateral, con el brazo izquierdo hacia el rabo y la derecha hacia la cabeza. Los que la llevan utilizan para cubrir la cabeza una calantroña especial, con lazos de tela en la cara y cintas de colores en la parte de atrás.

El toro es símbolo de la fuerza fecundadora. Su simbolismo está ligado a la propia naturaleza del animal, por una parte la fuerza y bravura que se identifica con dioses como Júpiter (el toro era el emblema de Alejandro Magno) y por otra parte la fertilidad y el ímpetu sexual, ligado al renacer de la primavera. La vaca es símbolo de la tierra y la fertilidad de la misma al ser productora de leche.

Talanqueiras de Vigo de Sanabria

Talanqueiras en San Martín de Catañeda. Fotografía de Javier Bascuñana.

 

  • Los Visparros o Diablos (antiguamente dos o cuatro). Personajes que con el ruido de sus cencerros y sus instrumentos fustigadores y amenazantes generan el caos en la localidad. Representan los seres que, aprovechando el parón invernal, vuelven a la tierra para purificar las aldeas y favorecer la fertilidad de tierras, animales y personas.

Se enmascaran con calantroñas, hechas de telas de color, con agujeros para ojos, nariz y boca y rematadas por detrás con borlas y cintas de colores. Visten harapos o trajes de lino, recuerdo de los hábitos de los monjes. De sus cuellos penden collares (rosarios) hechos con productos de la zona como manzanas, castañas o nueces. Llevan cencerros (chucallos y chucallas) colgando de la cintura y tenazas para pellizcar a los vecinos y levantar las faldas a las mozas. Otros portan un varal para colgar los productos de la matanza que les entregan y una cesta para recoger las botellas de licor.

Visparra. Fotografía de Javier Bascuñana.

  • El Ciego, suele ir cubierto con gabanes de ropas viejas y estopa a la cintura. Su pareja habitual es el Lazarillo, también llamado Moreno o Criado. Llevan la cernada (ceniza) para tiznar (manchar) a los asistentes.
  • La Filandorra. Representa a una mujer guapa y con dinero, por eso lleva rueca e hilo. Se ocupa de prender fuego a los ciegos al final de la fiesta.
  • El Fraile: intervienen en el casamiento fingido de los mozos.

Antiguamente había otra figura, el Alcalde de la Visparra, puesto desempeñado por el Alcalde de Mozos, que presidía los actos y mantenía el orden.

 

La Visparra sale de la ermita y desfila hasta la zona de la iglesia. Este recorrido, bien anunciador de la fiesta, bien con motivo de la petición de aguinaldo, se interpreta como rito de purificación, ya que el sonido metálico de cencerros, campanillas, y campanas aleja todo tipo de males, incluidas las tormentas. Al llegar a la iglesia, el Fraile sube a lo alto del campanario para “casar” a los mozos. Durante los casamientos sus burlas del alegran y animan a todos los asistentes. Ahí todos quedan “casados”.  Es hora de proseguir las correrías por parte de los Visparros detrás de las mozas (antes las preferidas eran las que no habían ido a Misa y se habían quedado en casa, llegando a escalar tejados y balcones) y seguir pidiendo el aguinaldo. Al terminar, los Visparros hacen un coro y la Filandorra prende fuego a la paja que llevan los ciegos.

 

Visparra en San Martín de Castañeda

Visparras. Fotografía de Javier Bascuñana.

 

Antiguamente el recorrido llegaba, al final de la tarde y tras una comida bien regada con vino, al límite con San Martín de Castañeda o con Murias. De las luchas entre la Talanqueira de Vigo de Sanabria y San Martín de Castañeda se conserva aún esta estrofa:

Silencio pido Visparros que
no toquéis los cencerros
que si no os vay a dare
el moreno con los cuernos
que el otro día en Campo Negro (límite entre los dos pueblos)
se peleó con los de Vigo y luego
le bajó el cuerno.

Socialmente, era una fiesta común a muchos pueblos de esta zona de Sanabria. La crisis demográfica de los años sesenta acabo con la mayoría de ellas, provocando primero la desaparición del rito de los casamientos y la figura del Alcalde de Mozos. Gracias a los vecinos de Vigo de Sanabria por recuperarla.

Información extraída del libro «Mascaradas de Castilla y León. Tiempo de Fiesta» y el folleto de la Diputación de Zamora «Mascaradas de Invierno de la Provincia de Zamora». Fotografías de Javier Bascuñana. Vídeo de la Visparra de 2016 de Interbenavente.