Que en Sanabria se ha pasado mucha hambre no es ningún secreto. Nuestros abuelos, e incluso nuestro padres, hablan de las épocas en las que no había casi nada para comer y la dieta se basaba en las patatas y algo de carne de la matanza, que debía durar todo el invierno. A los niños les repartían leche en polvo en la escuela, las truchas de los ríos eran un manjar, pero no todos podían cogerlas, y los Reyes Magos traían naranjas en vez de caramelos.

La gastronomía sanabresa actual en cambio es excelente y cuenta en su elaboración con productos autóctonos de gran calidad. Los buenos pastos que alimentan al ganado, permiten obtener unas exquisitas carnes de ternera, tiernas y sabrosas.  La trucha asalmonada del lago, degustada y elogiada ya por Felipe II y de la que Alejandro Dumas hizo mención especial después de su recorrido por la provincia de Zamora, es riquísima. Los habones, alubias de gran tamaño que se cultivan en la zona y que se guisan con productos del cerdo: tocino, morro y pata. El pulpo, procedente de Galicia, pero que aquí se prepara distinto y tiene gran fama. El caldo sanabrés, los cucurriles, los boletus edulis, las patatas, el corzo, el jabalí y los embutidos de cerdo. Son todos platos de gran sabor que podemos encontrar en los restaurantes y casas de la comarca.

Son platos ricos, pero muy calóricos, que conviene tomar en ocasiones especiales, sin abusar de ellos. En Sanabria hay excelentes verduras (elogiadas por grandes cocineros, como Karlos Arguiñano), frutas y legumbres. Podemos disfrutar de una alimentación saludable sin renunciar a los grandes manjares de nuestra tierra.

Por el Día Mundial de la Alimentación queremos repasar la pirámide alimenticia, para animaros a seguir una alimentación más saludable. La obesidad, la diabetes o la hipertensión son problemas del día a día en las consultas médicas de la zona. No olvidemos que antes se comía mucha patata, y chorizo, pero también que no se paraba en todo el día, las distancias se hacían a pie, y los huertos se cavaban a mano.

LA NUEVA PIRÁMIDE ALIMENTICIA

Hace casi 20 años el departamento de Agricultura de Estados Unidos creó la pirámide nutricional. Se revisa cada 5 años, con el objetivo de asegurar que cumple con las necesidades nutricionales y además que esté de acorde a todos los últimos estudios, pero suele estar influida por los grandes lobbies alimenticios. Ahora, desde la Universidad de Harvard, han creado la Pirámide Alimenticia Sana. Aseguran que es autónoma y recoge los últimos avances en nutrición.

Estos son sus puntos fundamentales:

  • Es fundamental el ejercicio y el control de peso.
  • Aumento del consumo de cereales integrales. Los mejores carbohidratos son los integrales de grano entero. Una buena hogaza de pan de centeno o cambiar el arroz por uno integral evita esa sensación permanente de hambre, controla el azúcar en sangre además de prevenir Diabetes tipo 2 y problemas cardíacos.
  • Grasa buena y aceites: Los investigadores de Harvard han cambiado su lugar a la base de la pirámide. ¡Ojo, que estamos hablando de grasas no saturadas! No de la panceta o del chorizo, sino del aceite de oliva, las semillas, los frutos secos o pescados grasos como el salmón. Estas grasas no solamente mejoran nuestro colesterol sino que además la grasa del pescado puede protegerte de arritmias mortales del corazón. Así que menos chorizo y más sardinas…
  • Verduras y frutas: Intentemos comer más verduras que frutas, que los huertos sanabreses nos lo ponen fácil: judías verdes, calabacín y calabaza, acelgas, lechuga, etc… Su consumo nos protegerá con multitud de problemas en el cuerpo. Atención porque no debemos considerar a las patatas como una verdura. Su contenido en energía rápida hace que su consumo deba ser menos frecuente ya que es más parecida al arroz o la pasta.
  • Legumbres: excelente fuente de proteínas, fibras, vitaminas y minerales. Los habones, lentejas, garbanzos, mejor acompañados de verdura, los guisos con carne sólo de vez en cuando.
  • Pescado, aves y huevos: El pescado es rico en omega 3, que nos ayuda a prevenir problemas cardíacos. Los huevos, hace años casi malditos por su alto índice de colesterol, son una opción muy sana y su uso frecuente está recomendado, siempre sin abusar. Las aves, y más si son caseras, son un alimento excelente.
  • Lácteos: sólo 1 o 2 raciones al día o suplementos de vitamina D / Calcio. Muchos lácteos como los yogures tiene azúcar, otros como el queso demasiada sal.
  • Carne roja, carne procesada y mantequilla: A estas alturas ya te lo puedes imaginar, los chuletones y el chorizo sólo en contadas ocasiones. Está demostrado que su uso habitual ayuda a generar cáncer de colon, infarto de miocardio, diabetes, etc.
  • Sal, bebidas, pan, arroz, pasta, dulces: La sal es un condimento, que podemos cambiar por orégano o tomillo de nuestros campos, evitando así la hipertensión. El pan blanco, el arroz, la pasta, causa subidas de insulina que generan sobrepeso, diabetes, enfermedades cardíacas y desórdenes crónicos. Y para beber, ¡nada mejor que el agua!

Estos son sólo algunos consejos pero no olvides que siempre es recomendable consultar con tu médico de confianza, él te dirá lo que es más conveniente en cada caso.

Información extraída de eSalud.com.