El Dryocosmus kuriphilus, comunmente llamada «avispilla del castaño»,  es sin duda el organismo más dañino para este tipo de árbol, reduciendo la producción de fruto e incluso matando a los árboles si la infestación es muy fuerte.

En nuestro país se detectó por primera vez en el año 2012 en Cataluña, para posteriormente año a año ir extendiéndose por toda la Península Ibérica. El temido insecto ha llegado ahora hasta los castañares de El Bierzo. La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León lleva ya tiempo haciendo un seguimiento de los castañares alistanos y sanabreses y hasta ahora no se ha detectado su presencia.

Evitando la entrada de material procedente de zonas contaminadas y empleando plantas de la propia zona, manteniendo un control sobre nuestros árboles y avisando ante cualquier signo, el riesgo de plaga se reduce considerablemente.

La Junta de Castilla y León y otros organismos han difundido fichas para poder reconocer tanto al insecto como sus  signos más característicos, pero nos ha parecido que este de la Junta de Andalucía era el más claro e ilustrativo.

Es muy difícil detectar la plaga en planta joven por eso es tan importante no introducir nuevos árboles si no conocemos bien su procedencia. Las plantas que han sido infectadas por primera vez a finales de primavera o principios de junio no desarrollan las agallas hasta la primavera siguiente, por lo que, aun estando infectadas, no tendrán síntomas aparentes ese otoño e invierno.

Ante la detección de síntomas, los propietarios deben ponerse en contacto con Administración.  Se procederá a la inmediata destrucción con fuego de todas las plantas sintomáticas y mantener una vigilancia constante durante todo el periodo vegetativo para ver si aparecen más señales en las plantas aledañas, para proceder a su destrucción si son localizadas más agallas. Es especialmente importante vigilar las nuevas plantaciones con planta comprada en comunidades infestadas y las masas próximas a los límites geográficos de nuestra Comunidad. También se debe avisar a los propietarios de parcelas colindantes para que procedan a su inspección y actuación si es así necesario.

signos de infestación de la avispilla del castaño

Hoja de castaño con una agalla. Fotografía de Roberto Rubio

El “Torymus sinensis” es el único insecto depredador de la avispilla el castaño capaz de controlar la plaga por medios biológicos. Aunque es una especie de origen asiático (China), como la avispilla, se ha usado en todo el mundo con excelentes resultados. Se realiza la suelta unos 15 días después de que la planta retome su desarrollo vegetativo (aparición de las primeras hojas en las yemas apicales). Se puede soltar un poco más tarde, pero se reducirá su eficacia. Hasta el momento se ha realizado la suelta controlada del “Torymus sinensis” en Andalucía y Galicia (primavera de 2016) y en en el Principado de Asturias esta primavera.

Fotografía de portada del periódico La Nueva Crónica.