España es uno de los países de la UE que acumula un mayor volumen de zonas con escasa densidad de población. La previsión en España es de inminente colapso debido al envejecimiento de su población rural. A eso se le añade la falta de servicios, sobre todo educativos y sanitarios, fundamentales para frenar la repoblación. La despoblación rural en Sanabria es una realidad que aumenta año a año.

Sanabria mantiene una población estable hasta 1930. Posteriormente, y como consecuencia de la Guerra Civil, se produce un estancamiento durante unos lustros. Desde los años sesenta, el desarrollo industrial y urbano empuja a grandes masas de población a las grandes ciudades, focos de la actividad económica. Los núcleos rurales se abandonan y comienza el proceso de envejecimiento. Entre los años 60 y el año 2000 la población se reduce a la tercera parte. El descenso continúa y se hace más acusado hasta el día de hoy, reduciéndose la población un 15,5% en los últimos diez años.

demografía de la comarca de Sanabria del año 2017

Datos extraídos del último censo del Instituto Nacional de Estadística.

Según Miguel Martínez Tomey, asistente del Parlamento Europeo especializado en el estudio de zonas despobladas, para frenar el problema de despoblación es necesario revertir la mentalidad social, hablar de las potencialidades del mundo rural, publicitarlo y conseguir el emponderamiento de sus habitantes. Además de los recursos económicos, de las infraestructuras y de los servicios básicos, la repoblación de los territorios también pasa por conseguir que las personas se sientan orgullosas de vivir en el campo, ya que «no hay emprendimiento rural sin una comunidad rural fuerte».

Considera importante el apoyo a los negocios locales que generan pocos empleos, pero «multiplicados por centenares de pueblos». La banda ancha es fundamental para hacerlo posible, uno de los grandes asuntos pendientes en Sanabria. Martínez Tomey sostiene que los grandes inversores acaban  desistiendo ante la falta de infraestructuras, falta de mano de obra cualificada y la imposibilidad de traerla «de otros sitios» ante la escasez de servicios adecuados, como educación, sanidad o comercio. El experto afirma que «la riqueza no se genera únicamente porque existan recursos naturales o activos potenciales al alcance, sino fundamentalmente porque existe capital humano».

La inversión en formación es un punto de partida importante, el nivel medio de estudios es bajo y no hay apenas mano de obra especializada. Mejorar las infraestructuras básicas, como la educación y la sanidad es fundamental. Hace falta un cambio de pensamiento que lleve a los poderes públicos a hacer inversiones útiles y reflexivas sobre las necesidades de nuestros  pueblos.

Sanabria es una tierra llena de recursos, con unas tradiciones muy arraigadas, que podemos convertir en puntos fuertes de una campaña que de a conocer nuestra tierra.  Podemos aprovechar tanto el talento de los habitantes de la comarca como el de los emigrados que siguen unidos a ella, una población, hijos o nietos de sanabreses, que puede contribuir a su desarrollo. Impulsemos un sentimiento de orgullo por las raíces, tal como se hizo en Escandinavia, para recuperar la población de esas zonas. En definitiva, desde el #orgullodesersanabrés hagamos grande Sanabria para que no desaparezca.

Información extraída del cuaderno «La región sanabresa» del Ministerio de Agricultura y Pesca, del discurso sobre despoblación de Miguel Martínez Tomey en el Senado y de los datos correspondientes al último censo del INE.

Se ha eliminado la fotografía de portada de Cubillos (Soria), imagen de Scarecrow1977, porque generaba un debate que no tenía que ver con el tema a tratar.