Aunque en Estados Unidos el consumo de cerveza artesanal es de un 10% y en España (a pesar de haber crecido un 40% este año) apenas llega al 2%, cada vez está más claro que la cerveza artesanal está de moda. Se ha colado en nuestros bares y empieza a ganar cada vez más adeptos que se suman a este movimiento en el que prima la calidad, el sabor y la textura. Un mundo lleno de matices.

Roberto Prada (Vigo de Sanabria) y David Montesinos (descendiente de Requejo y San Martín de Castañeda) se conocen desde hace 18 años. Desde hace tiempo David quería hacer algo “marca Sanabria”, y juntos pensaron en eventos deportivos, musicales, ferias gastronómicas.. pero ninguna idea llegó a materializarse. Hace unos años David le regaló a Roberto un kit para hacer tu propia cerveza y, a pesar de que el resultado no fue del todo lo que esperaban, ese mundo les enganchó. Empezaron de forma autodidacta, hablando con gente, con vídeos de Internet, y decidieron hacer su propia receta. Fantaseando sobre llevarla al mercado un amigo, Jesús Fernández (El chiviteiro de Tornaltoloco de San Martín de Castañeda), les dijo la frase que hace que las mayores locuras se conviertan en grandes proyectos: “¿A qué no hay huevos?”.

Así es como Roberto y David se lanzaron a la búsqueda de una fábrica y, después de mucho tiempo y dinero invertido, a finales de diciembre de 2017 empezaron a distribuirla. La etiqueta no deja lugar a duda de sus orígenes.

La cerveza artesana es versátil a la hora de maridar y ya no se engloba únicamente en el tópico de cerveza y pincho o ración. Esta cerveza en cuestión es muy agradable para comer con ella, es muy suave y es el complemento perfecto sobre todo para carnes. Al no estar carbonatada da menos sensación de estar lleno. No lleva aditivos, sólo levadura, lúpulo, agua y la malta del cereal que corresponda (cebada, trigo, arroz…). La cerveza artesanal no se pasteuriza, lo que hace que conserve mucho sabor de los ingredientes utilizados, ni se gasifica (como la industrial) porque tiene una segunda fermentación en la propia botella. El proceso de elaboración de la cerveza artesanal parte de una receta única en la que se quiere conservar el máximo sabor y olor.

A la hora de fabricar una cerveza artesana es muy importante el agua que se use. El agua no sabe igual en todo el territorio nacional por lo que Roberto y David hicieron un examen del agua sanabresa, y en función de los resultados se acogieron, como cerveceros nómadas, a la fabrica de cerveza que mas similitud les ofrecía con el agua de Sanabria, en este caso la de Vizcaya. Esperan que en un futuro se pueda fabricar en la comarca. Ese es su próximo sueño, tener una fabrica propia en Sanabria, plenamente operativa y que sea un pequeño motor de empleo para la zona. De momento es algo utópico pero ilusión y ganas de que se haga realidad no les faltan.

Ahora mismo se puede encontrar en 11 establecimientos de Sanabria y 16 de Madrid, y la lista crece semana a semana. Si quieres saber más sobre ellos o sobre los puntos de venta visita su página de Facebook.